La Ansiedad

La ansiedad  se presenta de formas muy diferentes, algunas personas están permanentemente preocupadas. Otras personas tienen ataques de pánico, obsesiones, fobias, tienen miedo de perder la salud, e incluso  la vida.

Hay diferentes tipos de ansiedad:

1)    Preocupación crónica: la persona que está constantemente preocupada por su salud, trabajo, economía, estudios o familia.

2)    Ataques de ansiedad: la persona cree que está a punto de desmayarse, volverse loco, morirse o perder el control.

3)    Agorafobia:  tiene miedo que pase alguna cosa terrible si está fuera de casa o solo.

4)    Miedos y fobias: tiene un miedo intenso a algo concreto, como las serpientes, la sangre, la altura, conducir, volar o quedarse atrapado en espacios reducidos.

5)    Timidez: Suele sentirse nervioso cuando se encuentra con otras personas.

6)    Ansiedad por los exámenes: se pone nervioso o es queda paralizado cuando tiene que enfrentarse a exámenes.

7)    Ansiedad de hablar en público: provoca ansiedad cuando tiene que hablar delante de otras personas.

8)    Ansiedad para la actuación: se pondría nervioso o angustiado actuar o competir delante de un público.

9)    Obsesiones: tiene pensamientos perturbadores de los cuales no se puede liberar, como el miedo a perder el control o hacer daño a los otros, a confesar un delito que no ha cometido o a contaminar-se por la suciedad o los microbios.

10)    Compulsiones: Tener el impulso de hacer determinados ritos: contar los objetos, lavarse repetidamente las manos, ordenar las cosas de una manera determinada o repetir palabras por debajo.

11)    Trastorno  de estrés postraumático: son los recuerdos perturbadores de un suceso traumático, como un abuso, una violación, una muerte, situaciones violentas, torturas o lesiones graves.

12)    Preocupaciones por la salud: suelen preocuparse por tener un problema o una enfermedad grave, a pesar que el médico siempre le asegure que está sano y que está bien.

13)    Preocupaciones por el aspecto físico: está convencido que hay alguna cosa anormal o grotesca en su aspecto físico, aunque nadie pueda ver su defecto.

Las personas que tienen ansiedad y preocupaciones suelen sentirse anormales o avergonzadas porque se sienten víctimas de situaciones que sienten que están fuera de su control y llegan a la conclusión que han de someterse a un tratamiento para mejorar. El tratamiento médico puede funcionar puntualmente, aunque tampoco llega a resolver el problema de la ansiedad, por ello es necesario complementarlo con un tratamiento psicológico.

Tanto la ansiedad como la depresión son sentimientos dolorosos y discapacitadores. Las personas que luchan contra la ansiedad y la depresión merecen recibir tratamiento. Actualmente, hay tratamientos psicológicos eficaces y que el pronóstico de recuperación plena es alto.

Cuando sabemos qué tipo de ansiedad tiene la persona, nos podemos poner a trabajar en ello.

 
Lluisa Coll, Colegiada nún. 15985 - T 606 847 070 / contacto
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